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Seguridad

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VACUNO

Al igual que en todo el sector de la alimentación, la carne de vacuno producida en los Estados Unidos está sujeta a uno de los sistemas de seguridad y de inspección de alimentos más rigurosos del mundo. Los sistemas de gestión de inocuidad de los alimentos en los Estados Unidos están basados en la ciencia y se implementan para minimizar los riesgos en cuanto a seguridad alimentaria.

El último desarrollo en este área es la reciente aprobación de una nueva ley de inspección de la carne por el Congreso de EE.UU.. Esta ley exige el Análisis de Peligros y Puntos Críticos de Control (HACCP) en la gestión de la seguridad alimentaria. Los siete principios del HACCP son ampliamente reconocidos por las autoridades científicas y las organizaciones internacionales de salud como el medio más efectivo para lograr los más altos estándares de seguridad alimentaria.

Estos sistemas basados en el APPCC se utilizan ampliamente en los Estados Unidos para producir productos de carne inocua y sana para el mercado internacional.

El sistema nacional de seguridad de los alimentos está formado por varias agencias del gobierno federal, las empresas productoras y encargadas del embalaje, todos trabajando en conjunto para garantizar que la carne EE.UU. sea segura y saludable.

El Servicio de Seguridad e Inspección de Alimentos (FSIS) se encarga de la inspección de la carne y de los animales a lo largo de todo el proceso productivo. El Servicio de Inspección de Plantas y Animales regula el control de la salud animal. La Administración de Alimentos y Medicamentos aprueba y regula el uso de productos para la salud de los animales. Además en las plantas de producción los animales son inspeccionados dos veces. La primera inspección es al animal vivo y la segunda inspección se hace a la canal y los órganos internos para garantizar la seguridad de los productos cárnicos procedentes de los Estados Unidos.

¿Cómo sé si la carne que compro en las tiendas es segura?

Gracias a los esfuerzos de cooperación de la industria y la investigación, la carne EE.UU. es extraordinariamente segura para los estándares de cualquier país. Se han establecido medidas para reducir y eliminar la bacteria E. coli O157: H7 a lo largo de todo el proceso de producción. Estas medidas se han establecido en granjas, corrales, corrales de engorde y en los mataderos de todo el país.

Además los consumidores pueden tomar el paso final cocinando la carne de manera que la temperatura interior de la misma sea igual o superior a 70ºC Y los consumidores pueden tomar el paso final de seguridad en el hogar por la carne molida para cocinar a una temperatura interna de 71ºC. Además, debemos tener en cuenta que los centros de control y prevención informan de que el porcentaje de enfermedad causado por la bacteria E coli ha disminuido considerablemente.

¿Qué es E. coli?

E. coli O157:H7  es una de las cepas de la bacteria E. coli. Aunque la mayoría de cepas de esta bacteria son inofensivas y habitan en el intestino de humanos y animales sanos, esta cepa en particular puede causar una enfermedad grave en las personas. Las personas pueden enfermar al comer alimentos que no estén suficientemente cocinados, o que hayan sido contaminados con otros alimentos portadores de la bacteria.

¿Debemos evitar comer carne por la bacteria E. coli ?

No, los numerosos controles de seguridad que se llevan a cabo a lo largo de producción de la carne hacen que su consumo sea seguro. La mejor manera de hacer frente a las enfermedades transmitidas a través de los alimentos, como es el caso de E. coli 0157:h7, es seguir comiendo carne y otros alimentos que nos gusten aplicando siempre las correspondientes medidas de seguridad, un correcto manejo de los alimentos crudos y en el caso de la cocción, cocinar los alimentos hasta que alcancen la temperatura interna necesaria.

¿Qué hace la industria de la carne para prevenir el E.coli?

Los productores de alimentos, desde las granjas a supermercados y restaurantes, utilizan prácticas de seguridad basadas en tecnología, ensayos, aplicaciones científicamente validadas, además de la formación de los empleados para evitar la contaminación de la carne con la bacteria E.coli.

También se invierte en investigación para encontrar maneras de mejorar la seguridad del suministro de carne de vacuno. Estas medidas una vez detectadas se aplican en todas las fases del proceso de producción de la carne.

¿Hay algo que podamos hacer en casa para prevenir la bacteria E.coli?

Los consumidores juegan un papel crucial a la hora de garantizar la seguridad alimentaria del hogar. Debemos hacer que la seguridad alimentaria sea parte de nuestra rutina en la cocina a través de medidas como lavarse las manos, evitar la contaminación cruzada separando y guardando correctamente los alimentos o utilizando un termómetro de cocción para asegurarnos que la carne ha llegado a la temperatura interior adecuada. Estas prácticas pueden evitar un contagio transmitido a través de la ingesta de alimentos.

¿Qué es “enfermedad de las vacas locas?”

La encefalopatía espongiforme bovina (EEB), comúnmente llamada “enfermedad de las vacas locas”, es una enfermedad neurológica que puede afectar al ganado vacuno. No se propaga de animal a animal o de los animales a los seres humanos a través del contacto normal. La mayoría de casos se han producido en Europa y las medidas que se han tomado en Estados Unidos tanto para proteger el ganado como a las personas han sido eficaces.

¿La industria americana está a salvo de la enfermedad de las vacas locas?

Sí. La industria cárnica ha trabajado conjuntamente con el gobierno y los más avanzados científicos durante más de dos décadas para construir, mantener y ampliar las garantías que protegen la salud del ganado y la seguridad de las personas de la encefalopatía espongiforme bovina, conocida comúnmente como enfermedad de “las vacas locas”.  Se han llevado a cabo acciones como la eliminación de los ejemplares que pudiesen contener BSE y la prohibición del suministro de alimentos a aquellos animales que muestren signos de trastornos del sistema nervioso central para garantizar la seguridad de la carne respecto de esta enfermedad en la carne de los Estados Unidos.

¿La carne orgánica o natural, es más segura respecto a la “enfermedad de las vacas locas? ¿Las vacas criadas en programas orgánicos o naturales son inmunes a la enfermedad de ”las vacas locas”?

Las Fuertes medidas impuestas en los Estados Unidos contra la BSE se aplican a toda la carne producida en el país. Entre las medidas preventivas se encuentra la ley de 1997 que prohíbe el uso de ingredientes en la alimentación del ganado que puede provocar esta enfermedad, esta y otras medidas son aplicadas en todos los procesos de producción de carne incluyendo la carne orgánica, engorde en pastos o tradicional. Dentro de la sección de Producción de Carne encontrará más información al respecto.

¿Qué es la fiebre aftosa?

La fiebre aftosa (FMD), es una enfermedad viral que puede transmitirse entre el ganado y otros animales biungulados. Si bien esta enfermedad puede tener efectos devastadores en la salud de los animales y en la subsistencia de los agricultores y ganaderos, los seres humanos no contraen la enfermedad. La fiebre aftosa se confunde a veces con la encefalopatía espongiforme bovina (BSE), comúnmente llamada “enfermedad de las vacas locas”, pero estas enfermedades son completamente distintas.

¿La fiebre aftosa afecta a los seres humanos?

No. La fiebre aftosa sólo afecta a los animales biungulados, como bovinos, cerdos y ciervos. No es una amenaza para la salud pública y no afecta a la seguridad alimentaria.

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CERDO

Al igual que el sector de la carne de vacuno, la carne de cerdo producida en los Estados Unidos está sujeta a uno de los sistemas de seguridad y de inspección de alimentos más rigurosos de todo el mundo. Los sistemas de gestión de inocuidad de los alimentos en los Estados Unidos están basados en estudios científicos y se implementan para minimizar los riesgos de seguridad alimentaria.

El último desarrollo en este área es la reciente aprobación de una nueva ley de inspección de la carnes. Esta ley exige el Análisis de Peligros y Puntos Críticos de Control (HACCP) en la gestión de la seguridad alimentaria. Los siete principios del HACCP están reconocidos por las autoridades científicas y las organizaciones internacionales de salud como el medio más efectivo para lograr los más altos estándares de seguridad alimentaria.

El sistema nacional de seguridad alimentaria está formado por el Gobierno Federal y las empresas productoras de la industria porcina trabajando conjuntamente para asegurar que la carne de cerdo sea segura y saludable para el consumo humano.

El Servicio de Seguridad e Inspección de Alimentos (FSIS) se encarga de la inspección de la carne y de los animales a lo largo de todo el proceso productivo. El Servicio de Inspección de Plantas y Animales regula el control de la salud animal. La Administración de Alimentos y Medicamentos aprueba y regula el uso de los distintos productos para la salud de los animales. Además en las plantas de producción los animales son inspeccionados dos veces. La primera inspección es al animal vivo y la segunda inspección se hace al cuerpo sin vida del animal y los órganos internos para garantizar la seguridad de los productos cárnicos procedentes de los Estados Unidos.

Garantía de Calidad Porcina

El programa de Garantía de Calidad Porcina (PQA) es un programa de educación facilitado a los productores de cerdo con el objetivo de mejorar la calidad y la seguridad de los productos porcinos americanos vendidos en todo el mundo.  Estos programas hacen especial énfasis en las buenas prácticas de gestión y mantenimiento de las granjas, una fuerte relación entre veterinarios y productores y una serie de requerimientos de control de calidad. Los productores norteamericanos han demostrado su compromiso con la producción de productos porcinos de la mayor calidad posible. A partir del año 1998, muchos distribuidores solo compraban cerdos con la certificación de Garantía de Calidad Porcina

Compuesto por 10 buenas prácticas, el nivel III de la Garantía de Calidad Porcina asegura que los cerdos americanos con este sello han sido criados en un entorno de producción seguro e higiénico.

Los productores porcinos de los Estados Unidos reconocen su obligación de construir y mantener la confianza de los compradores y consumidores de sus productos. Para conseguir esta relación de confianza realizan las siguientes prácticas:

  • Gestión de la producción de manera consciente para producir alimentos seguros
  • Controlar la salud de la piara para producir carne segura
  • Manejar la tecnología necesaria para producir carne segura.

El objetivo primordial es proporcionar un amplio abastecimiento de alimentos porcinos seguros y saludables para el consumidor tal y como se explica en la iniciativa We Care.

Los sistemas de producción modernos están diseñados para ayudar a conseguir ese objetivo junto con los programas Checkoff o la Garantía de Calidad Porcina ® Plus

Los sistemas de producción modernos prácticamente han eliminado algunas de las causas más comunes de enfermedades en humanos transmitidas través de la ingesta de alimentos. Agentes patógenos como la Trichinella spiralis, uno de los más comunes anteriormente, han desaparecido con los sistemas de producción de cerdos en interior.

Con la evolución de la industria porcina ha surgido la creencia de que las nuevas prácticas en la producción de cerdos contribuyen a desarrollar más enfermedades en los alimentos que en tiempos pasados con los métodos tradicionales. Sin embargo, los estudios demuestran que hoy en día, gracias a los criaderos controlados de interior, la exposición de los cerdos a enfermedades como Salmonella, Toxoplasma and Trichinella es muy inferior a la de los cerdos criados al aire libre sin antibióticos.

Además, según la USDA, la contaminación bacteriana en la carne de cerdo y en las plantas productoras en considerablemente más baja en las grandes plantas de producción que en las pequeñas granjas.

La industria porcina nunca había sido tan segura como hoy en día. Sin embargo, las normas de seguridad alimentaria pueden variar según el país en el que nos encontremos. Como principales exportadores de carne de cerdo en todo el mundo, los productores estadounidenses trabajan duro para comprender y satisfacer las necesidades de los distintos mercados.

Un ejemplo de los requisitos del Mercado es el establecimiento de un límite de residuos químicos en los alimentos, esto incluye los productos médicos administrados a los animales. Los programas Checkoff en colaboración con la Asociación Americana de Veterinarios y especialistas en salud animal han elaborado una lista de productos médicos y el tipo y tiempo de aplicación que pueden ser administrados a los cerdos. Esta lista sirve de guía para los productores y veterinarios a la hora de administrar medicamentos a los cerdos que posteriormente serán consumidos por humanos.


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